Un fondo de maquillaje de larga duración que dura menos que antes, una máscara de pestañas waterproof reformulada sin explicación en el envase: desde principios de 2026, las composiciones de muchos productos de maquillaje han cambiado en Francia. La razón se debe a una nueva regulación, pero también a tendencias creativas que empujan a las marcas a revisar sus gamas. Hacemos un repaso sobre lo que cambia concretamente en el sector de la belleza y sobre los hábitos a adoptar para comprar de manera inteligente.
Prohibición de los PFAS en el maquillaje: lo que cambia en el estante
La ley francesa n°2025-188 prohíbe desde el 1 de enero de 2026 la fabricación, importación y comercialización de cosméticos que contengan PFAS, ya sea que su presencia sea intencionada o no. Los límites son drásticos: 25 ppb por PFAS individual, 250 ppb para la suma de PFAS, 50 ppm de flúor total.
Concretamente, los productos de larga duración, waterproof y bases alisadoras son los más afectados. Los PFAS se utilizaban para crear esa sensación de deslizamiento y de impermeabilidad que asociamos con los fondos de maquillaje “segunda piel” o con las máscaras de pestañas resistentes al agua. Las nuevas formulaciones reemplazan estos compuestos por alternativas, pero las opiniones varían al respecto: algunas marcas han encontrado sustitutos eficaces, otras ofrecen texturas sensiblemente diferentes a las que estábamos acostumbrados.
A esto se suma el reglamento europeo (UE) 2026/909, que introduce nuevos límites para ingredientes comunes en el maquillaje. El fosfato de triphenilo, muy utilizado en los esmaltes de uñas y ciertos productos de maquillaje, ahora está prohibido. Se aplican límites específicos para los compuestos de aluminio también a los productos de maquillaje, además de a los antitranspirantes y dentífricos.
Antes de comprar, se puede visitar makeupme.fr para sus compras y comparar las composiciones actualizadas de las referencias que nos interesan.

Tendencias de maquillaje otoño-invierno 2026: la mirada intensa reemplaza a la clean girl
La tendencia clean girl, con su piel desnuda y su máscara de pestañas discreta, ha dominado los últimos dos años. Pasamos a otra cosa. Los desfiles y los looks vistos en las redes sociales convergen hacia un maquillaje más audaz, donde la mirada se convierte en la pieza central del rostro.
Smoky eye revisitado y colores inesperados en los párpados
El smoky eye regresa, pero no en su versión negra ahumada de los años 2010. Se trabaja con tonos profundos (burdeos, azul noche, verde bosque) difuminados en degradé. El editorial makeup, popularizado por personalidades como Chappell Roan o Zara Larsson, lleva la audacia un paso más allá con colores vibrantes usados durante el día.
Para lograr este tipo de mirada sin parecer un panda al final de la noche, hay dos puntos clave:
- Una base fijadora en los párpados, aplicada con el dedo, que impide que la sombra se desplace en los pliegues con el paso de las horas
- Un pincel difuminador limpio (no el que se usó para aplicar el color) para fundir los bordes sin mezclarlo todo
- Una línea de lápiz kohl en la mucosa inferior en lugar de un eyeliner gráfico, lo que aporta intensidad sin fijar la mirada
Boca roja difuminada y rubor generoso
En cuanto a los labios, la tendencia roja sigue siendo fuerte pero cambia de textura. Olvidamos el labial mate ultra preciso. La boca difuminada, ligeramente difuminada más allá del contorno natural, da un efecto mordido que funciona tanto en la oficina como en la noche. Se aplica el color en el centro de los labios y luego se da un toque hacia el exterior con el dedo.
El rubor, por su parte, se lleva alto en los pómulos y en una cantidad más generosa que antes. Las fórmulas líquidas o en crema facilitan un acabado natural que se fusiona con la piel, siempre que se trabajen rápido antes de que se sequen.

Consejos de compra para adquirir maquillaje en 2026
Las reformulaciones relacionadas con la prohibición de los PFAS crean una situación sin precedentes: productos icónicos cambian de fórmula sin cambiar de nombre. Leer la lista INCI antes de volver a comprar un producto habitual se convierte en un hábito necesario. Un fondo de maquillaje que lleva el mismo nombre que en 2025 puede tener una duración, un acabado o una cobertura diferentes.
Algunas pautas concretas para no equivocarse:
- Si un producto waterproof cuesta notablemente menos que antes, verificar si todavía contiene agentes filmógenos eficaces o si la fórmula ha sido simplificada
- Las menciones “sin PFAS” o “conforme a la ley 2025-188” comienzan a aparecer en los envases y en las fichas de productos en línea, lo que facilita la selección
- Para los esmaltes de uñas, la prohibición del fosfato de triphenilo modifica la duración y el brillo de muchas referencias: probar un formato mini antes de invertir en un frasco completo sigue siendo la estrategia más económica
- Comparar las composiciones en varios sitios permite identificar las marcas que han invertido en sustitutos de calidad
Maquillaje bio y fórmulas limpias: analizar las etiquetas
El término “clean” no corresponde a ninguna definición regulatoria. Un producto etiquetado como clean beauty puede contener ingredientes sintéticos perfectamente conformes, mientras que un producto bio certificado (Cosmos, Ecocert) cumple con un pliego de condiciones específico sobre el origen de las materias primas.
La certificación bio no garantiza una mejor duración del maquillaje, pero excluye de hecho los PFAS y el fosfato de triphenilo. Para las personas con piel sensible o reactiva, es un filtro de selección útil. Las texturas de los maquillajes bio han progresado en los últimos años, especialmente en máscaras de pestañas y sombras de ojos, aunque las gamas de tonos a veces siguen siendo más limitadas que en las marcas convencionales.
Un punto a menudo pasado por alto: la fecha de caducidad después de abrir (el símbolo PAO en el envase). Las fórmulas sin conservantes sintéticos se degradan más rápido. Una máscara de pestañas bio abierta desde hace más de tres meses pierde rendimiento y puede favorecer las irritaciones oculares.
Con las nuevas regulaciones francesas y europeas, la composición de los productos de maquillaje evoluciona más rápido que los hábitos de compra. Tomar unos segundos para verificar una lista de ingredientes o probar un formato reducido antes de comprometerse es el gesto de compra más rentable de la temporada.



